El Gobierno modera la actualización del impuesto a los combustibles para aliviar a los surtidores
La medida busca reducir la presión sobre la inflación y postergar la actualización total del gravamen.
El Gobierno nacional oficializó una nueva postergación parcial en la actualización del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono (IDC), con el objetivo de reducir su impacto en los precios finales de la nafta y el gasoil. A través del Decreto 146/2024, publicado en el Boletín Oficial, se estableció que el aumento del gravamen será de 5 pesos por litro en marzo, en lugar de los 10 pesos previstos en la metodología anterior.
El decreto fue firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Guillermo Francos y el ministro de Economía Luis Caputo. La decisión forma parte de la política del Ejecutivo para contener el impacto del precio de los combustibles en la inflación y moderar la carga impositiva que pesa sobre los consumidores.
Postergación de la actualización impositiva
El ICL y el IDC son tributos que se actualizan de manera trimestral en enero, abril, julio y octubre, en función del Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Sin embargo, el Gobierno anterior había diferido las actualizaciones desde mayo de 2021, generando un rezago en la carga tributaria sobre los combustibles.
El actual esquema de actualización impositiva comenzó en enero de 2024 con aumentos progresivos. Inicialmente, el ajuste mensual previsto era de 10 pesos por litro, pero con la nueva disposición, la corrección será de 5 pesos por litro. Además, el decreto aplaza en su totalidad la actualización correspondiente al segundo, tercer y cuarto trimestres de 2023.
Desde mayo de 2023, el Gobierno publicó nueve decretos (375, 466, 554, 681, 770, 863, 973, 1059 y 1134) mediante los cuales incrementó de manera parcial los impuestos, sin aplicar aún la actualización completa.
Impacto en la recaudación fiscal
La decisión de moderar la actualización del impuesto implica una reducción en los ingresos fiscales. De acuerdo con el Decreto 51/2024, que ya había diferido el ajuste de febrero, la pérdida de recaudación en ese mes se estimó en 181 millones de dólares.
Según un informe de la consultora Economía y Energía, dirigida por Nicolás Arceo, en febrero de 2024 el ICL y el IDC sobre la nafta debían representar 408 pesos por litro, pero la carga efectiva fue de 227 pesos. En el caso del gasoil, el gravamen debía alcanzar 264 pesos por litro, aunque en la práctica fue de 165 pesos.
El menor impacto fiscal de los impuestos se traduce en precios de venta más contenidos en los surtidores, aunque la postergación acumulada sugiere que en el futuro será necesario completar la actualización.
