Hablaron los choferes que salvaron a la mujer: "El agua le estaba llegando al pecho y no podía abrir las puertas"
En medio de un temporal de lluvia en Comodoro Rivadavia, dos choferes se convierten en héroes tras rescatar a una mujer atrapada en su vehículo. Eduardo, uno de los rescatistas, habló con el programa "Buen Día Comodoro" por Seta TV sobre la difícil situación que vivieron en ese momento.
Pablo y Eduardo, choferes de la empresa de transporte público Patagonia Argentina, se convirtieron en los héroes de una mujer que quedó encerrada dentro de su auto en medio de las fuertes lluvias del domingo, que provocaron inundaciones en distintos sectores de Comodoro Rivadavia. Gracias a estos trabajadores, fue rescatada y puesta a salvo en la terminal.
Eduardo, uno de los choferes que participó en el rescate, contó que desde la terminal, ubicada en inmediaciones de las 1.008 viviendas, vieron que un auto circulaba por la zona pese a que el caudal de agua había comenzado a aumentar rápidamente.
Sin embargo, y pese a que le hicieron señas, la conductora intentó seguir camino hasta que finalmente se detuvo, quedando en medio de una gran laguna.
“Había un poco más de un metro y cuando el agua llegó a cierto punto, se detuvo el auto, pero no salía nadie. Cuando vimos que el agua pasó la altura de la ventana, y fuimos a ver; el auto había quedado cerrado y tuvimos que romper el vidrio”, relató esta mañana en diálogo con “Buen día Comodoro”, por Seta TV.
El rescate no fue fácil. Eduardo y su compañero, Pablo, tuvieron que actuar rápidamente. "Llevamos una llave que teníamos acá para las ruedas. Estaba justo aquí, y bueno, la desesperación era mucha. Le dijimos que se tranquilizara y que esperara", compartió. Después de unos momentos tensos, lograron sacar a la mujer del vehículo.
Eduardo indicó que fue Pablo, su compañero, subió a la mujer a sus espaldas y la llevó hasta la base, donde quedó a resguardo hasta que se acercó su pareja a retirarla.
" Estaba muy nerviosa porque el agua le estaba llegando al pecho y no podía abrir las puertas. La trajimos acá para que se tranquilice. No le preguntamos por qué había salido, sino que la tranquilizamos”, recordó sobre ese momento.
Afortunadamente, la mujer no sufrió daños físicos, aunque tuvo que enfrentar una situación aterradora. "Gracias a Dios, solo hubo pérdida de materiales", dijo Eduardo aliviado. "No le preguntamos mucho, tratábamos de que ella se tranquilizara. Después vino su pareja a buscarla y la señora estaba re agradecida".
Finalmente, el trabajador del volante reconoció que esa zona siempre sufre inundaciones porque “por mínima que sea la lluvia, siempre se junta mucha agua”.
El acto heroico de Eduardo y Pablo será recordado como un ejemplo de valentía y solidaridad en tiempos de crisis. Mientras tanto, la comunidad continúa esperando soluciones a largo plazo para enfrentar el desafío de las inundaciones.
