Se cumplen cuatro años de la muerte de las docentes María Cristina y Jorgelina: el recuerdo de su familia y amigos
El 17 de septiembre de 2019 fue una jornada negra para Chubut. En medio de las protestas por el atraso en los sueldos y el pago escalonado, dos docentes fallecieron en la ruta cuando volvían a Comodoro. La noticia desató la ira de los manifestantes, que arrasaron con el fuego durante toda la noche.
El 17 de septiembre de 2019, el día del profesor, las docentes María Cristina Aguilar y Jorgelina Ruiz Díaz, fallecieron de manera trágica en un accidente en la Ruta 3, a la altura de Uzcudum, cuando regresaban a Comodoro luego de haber participado de una marcha en Rawson contra el pago escalonado de salarios establecido por el gobierno provincial de Mariano Arcioni.
En Comodoro, una vez conocida la noticia, la comunidad educativa se autoconvocó de manera espontánea a una marcha del silencio por el centro de la ciudad. Cientos de personas caminaron con antorchas y absoluta tristeza por las docentes recientemente fallecidas.
Este domingo, se cumplen 4 años de este día que es recordado como uno de los más tristes en la historia de nuestra provincia.
Esa madrugada María Cristina se asomó a la habitación y casi murmurando saludó a su esposo con un gesto con la mano para avisarle que ya partían hacia Rawson. “Me voy", le dijo, y cerró la puerta. Esa fue la última vez que su familia escuchó su voz. Era el día del profesor y a las 00 horas sus tres hijas ya le habían enviado mensajes. “Amaba su profesión y a sus ´nenes´”, como les decía a sus alumnos de la Escuela N° 738 a los que les enseñaba Economía.
María Cristina y Jorgelina eran docentes comprometidas con su profesión y venían participando de manera sostenida de las diferentes marchas contra el pago escalonado que había establecido el Gobernador Mariano Arcioni y que tanta oposición género en el gremio docente. Eran épocas de acampe frente al Ministerio de Educación y de movilizaciones con semanas enteras de paro en las escuelas.
Ese año en Chubut solo hubo 65 días de clase.
Noelia, Soledad y Nadia, hijas de María Cristina recuerdan la lucha que su mamá se puso al hombro ese año. “Había nieve y ella salía con térmico, pedía a los petroleros y salía a las dos o tres de la mañana a la ruta, recordamos las fogatas, el olor a humo que traía y los zapatos quemados por las brasas. Se bañaba, se tiraba un ratito y se preparaba para volver a las rutas. Nosotras le preguntábamos ´ ¿vas a ir ma? ´ y ella siempre nos decía que sí”.
Pero el 17 de septiembre el viaje a Rawson la hizo dudar. Estaba por ser abuela por partida doble y sus prioridades habían comenzado a cambiar. “Ella no estaba muy convencida de hacer ese viaje -cuenta Soledad- pero su amiga del alma, Sonia justo con la que viajó, la convenció de que fueran juntas. Y por eso lo hizo, porque confiaba plenamente en ella y dijo: ´no la voy a dejar sola´.
De regreso a Comodoro María Cristina subió en el asiento trasero, algo que a sus hijas les llamó la atención. “Cuando Sonia manejaba ella tenía el asiento de adelante ´comprado´, pero ese día fue atrás. Tal vez iría durmiendo”, piensan en un intento por menguar el dolor que les produjo la noticia.
En el Renault Duster también viajaban las docentes Sonia Florentina, Rosa Sandón y Claudia Ramos, quienes sufrieron heridas de distinta consideración y fueron trasladadas al Hospital de Trelew en un operativo que incluyó a bomberos, policía y ambulancias.
El impacto en la comunidad
La noticia conmocionó a la provincia que ya estaba convulsionada por los constantes reclamos y marchas. Esa noche en Rawson se desató la furia y los estatales volvieron a las calles. Responsabilizaron al gobierno provincial por la muerte de las dos docentes y todo terminó con el incendio primero en la Legislatura y luego en Casa de Gobierno. El gobernador decretó tres días de duelo, asueto en las escuelas y bandera a media asta. En Comodoro una multitud esperó la llegada de las docentes para darles su último adiós.
Gimena, una de sus ex alumnas, hoy docente y estudiante de Economía como su profesora María Cristina, la recuerda con cariño: “El trato era como de mamá e hija, era muy especial para nosotros, incluso habíamos organizado muchas cosas que no se pudieron concretar. Entonces todo lo que paso ese día fue muy impactante para nosotros", dijo.
“Jorgelina siempre fue muy querida por todos los docentes y todos los alumnos. Recordamos la amabilidad que ella tenía y la dulzura para expresarse”, manifestó Gimena.
A Luján la partida inesperada de sus docentes la impactó. “En ese momento yo estaba embarazada, era una adolescente y tenía problemas económicos y María Cristina me ayudó. Fue un golpe porque ella estaba peleando por un salario y me estaba ayudando a mí. Entonces fue significativo para mí. Nos dejó una lección enorme”.
Al día siguiente sus ex alumnos solicitaron a los directivos que se abriera la Escuela Nº738 para reunirse allí y recordarlas. Se les rindió un homenaje, hubo canciones, poemas y se pintó un mural de ambas docentes que está plasmado en una de las paredes centrales de la institución.
El gobierno señalado
A cuatro años de la tragedia la familia de María Cristina ya no busca culpables, porque desde el primero momento los tienen identificados. “Acá el gobierno de Arcioni para nosotras es el culpable porque él no escuchó a los docentes, el no prestó atención. Entonces ellas no fueron allá por placer, ellas fueron a reclamar lo que era de ellas, de los docentes. Ella fue en representación de todos los docentes, del que hace paro pero también del que no lo hace. Del que reclama, del que no reclama, del que va a la ruta, del que no. No era por algo personal, era por algo en conjunto y él siempre se les burló”, enfatiza Noelia.
“Sabemos que ese día ella tendría que haber estado dando clases y con todo el amor del mundo que le ponía a su profesión. Y no lo hizo, porque así con el peso enorme, con la bronca, ella decidió ir a que se escuche su voz”.
Respecto al vínculo que mantienen en la actualidad con el resto de las docentes que viajaron con Jorgelina y María Cristina mencionaron que “nos costó mucho encontrarnos con Sonia, por lo menos dos años y fue durísimo. Nosotros jamás la atacamos y ella tampoco a nosotras. Sabemos que mamá confiaba ciegamente en ella, vivían viajando juntas. Ellas se autodefinían como hermanas de la vida, entonces más allá del dolor y de que uno necesita encontrar culpables…ella no es. Porque el dolor que sintió desde ser igual al nuestro”.
Un día negro para los docentes
El 17 de septiembre de 2019 quedará en el recuerdo de docentes y estudiantes como un día de lucha. “No es un día festivo, es un día en el que se llenan las redes de ellas. Queremos que toda la comunidad sepa que ese día murieron dos docentes que venían de reclamar su sueldo. Nuestro orgullo es decir ´ella era mi mamá´”.